Cultura Andina
Lo simbólico:
Dimensión en la que los seres humanos otorgan significado a su realidad mediante símbolos, como el lenguaje, los rituales, los mitos y las representaciones, siendo el medio a través del cual se organiza la experiencia social y cultural. (Cassirer, 1944)
Lo andino y la religiosidad:
La religiosidad andina se basa en una relación sagrada y armónica con la naturaleza, donde se veneran entidades como la Pachamama (Madre Tierra) y los Apus (espíritus de las montañas), expresando una espiritualidad comunitaria que integra lo cotidiano con lo trascendente. (Estermann, 1998)
Cosmovisión andina:
Forma propia de ver, entender y relacionarse con el mundo desde los pueblos andinos, donde todo está interconectado, se reconoce el valor espiritual de la naturaleza y se prioriza la reciprocidad, el equilibrio y la complementariedad. (Estermann, 2006)
Principios andinos:
Conjunto de valores fundamentales de la filosofía andina como el ayni (reciprocidad), minka (trabajo comunitario), suma qamaña (vivir bien) y chakana (puente entre mundos), que orientan la vida individual y colectiva en armonía con la naturaleza y los demás. (Albó, 2011).
Dualidad andina:
Idea de que todo existe en pares complementarios (día-noche, hombre-mujer, frío-calor), y que esa dualidad es necesaria para el equilibrio del universo. (Estermann, 1998).
Calendario lunar andino:
Sistema de tiempo basado en las fases de la Luna, utilizado para organizar actividades agrícolas, rituales y comunitarias. Los pueblos andinos observaban atentamente la Luna para saber cuándo sembrar, cosechar o hacer ofrendas. El calendario lunar es parte de una visión cíclica del tiempo. (Bouysse-Cassagne, 1987)
Tiempo cíclico:
En la cosmovisión andina, el tiempo no es lineal ni progresivo, sino cíclico: todo retorna y se renueva constantemente. Las estaciones, las fases lunares, los ciclos agrícolas y los rituales se repiten, permitiendo la regeneración del orden cósmico. (Eliade, 1954; Estermann, 1998)
Inti Raymi:
Fiesta del sol celebrada en junio (solsticio de invierno en el hemisferio sur), en honor al Inti (dios Sol). Marca el nuevo año solar en el calendario agrícola andino y es un momento de renovación espiritual y agradecimiento por la fertilidad de la tierra. (Flores Ochoa, 1997)